Autora: María Fernanda González González
El crecimiento de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) ha significado una evolución rápida y aplastante del panorama tecnológico actual. Tanto para estudiantes como para docentes, la existencia de estas herramientas ha significado una oportunidad enorme, pero también ha desarrollado amenazas nuevas para el aprendizaje en las instituciones de educación superior.
La Inteligencia Artificial ya es una realidad de la actualidad, y su adopción en la enseñanza y el aprendizaje universitario es inevitable. Algunas universidades han sido pioneras en la vinculación de la tecnología con la enseñanza, y ya han comenzado a integrarse con los gigantes tecnológicos que desarrollan la IAGen a escala global.
Desde la investigación biomédica hasta la gestión administrativa y sin dejar de lado la personalización de la enseñanza, universidades alrededor del mundo están a la vanguardia en la adopción de esta tecnología, algunas creando sus propios modelos de aprendizaje, pero la mayoría colaborando con proveedores como Microsoft u OpenAI para aprovechar plataformas ya desarrolladas y adaptarlas a sus contextos.
Por ejemplo, en Indiana, Estados Unidos, el Ivy Tech Community College utilizó un modelo de IAGen desarrollado por Google for education para identificar estudiantes en riesgo de deserción, tomando datos de más de 10,000 clases para asignar apoyo a los alumnos que lo necesitaran. ¿El resultado? Más de 3,000 estudiantes fueron “salvados” de reprobar, mejorando sus calificaciones y logrando disminuir el abandono escolar.
La Universidad de Michigan, por su parte, desarrolló un programa basado en software de Microsoft para identificar áreas de oportunidad de los alumnos en sus tareas de escritura y facilitar la retroalimentación en grupos numerosos. En conjunto con la revisión humana, este modelo es capaz de calificar y ofrecer sugerencias de mejora en ensayos y tareas, e identificar a los estudiantes que requieren de apoyo personalizado. Según la docente a cargo del curso, el modelo puede “producir una puntuación que sea muy consistente con una puntuación dada por humanos, incluso aunque los humanos la lean de manera diferente.”
La Universidad de Walden, en Minneapolis, se vinculó con Google Cloud para crear a Julian, un “tutor” digital que es capaz de ayudar a estudiantes con dudas específicas de manera personalizada, adaptándose a sus métodos de aprendizaje, reforzando conceptos e identificando brechas de aprendizaje. Esta herramienta les permite trabajar en los temas de distintas áreas 24/7 con nuevas actividades en cada interacción, creando notas de estudio y personalizando las lecciones para cada usuario.
En México, el panorama de la inteligencia artificial aún está tomando forma. Apenas en febrero, ANUIES compartió que ya existen 43 programas académicos con enfoque en la IA a lo largo del país, e importantes instituciones como la UNAM y el Tecnológico de Monterrey han compartido su trabajo para integrar la IAGen en el salón de clases.
En la Universidad de Celaya, nuestro departamento de Innovación y Tecnología Educativa se mantiene a la vanguardia para conocer e integrar las mejores herramientas en el salón de clases, incluyendo la capacitación de docentes y directivos, y la actualización de programas académicos para incluir las mejores prácticas de uso de la IAGen. Puedes leer el manual de lineamientos para el uso de Inteligencia Artificial en nuestra institución here.