
Autora: Ana Cuevas Romo
Conoce en esta entrevista cómo Brenda Landa está construyendo su camino en la investigación en nutrición en pacientes oncológicos y descubre cómo cada paso que Brenda ha dado se conecta con el siguiente. Este camino, que empezó en la Licenciatura en Nutrición en la Universidad de Celaya, la ha llevado a hacer una maestría en Nutrición Clínica donde está haciendo un proyecto de investigación con su asesora en el Instituto Nacional de Cancerología y en el Hospital Federico Gómez, y en septiembre la llevará a presentar su investigación en el Berlin ESPEN Congress on Clinical Nutrition & Metabolism, y claro, después a seguir avanzando hacia sus nuevas metas. Cada logro la ha llenado de orgullo, satisfacción con su trabajo, motivación y bases para continuar hacia el siguiente.
Brenda nos platica que “siempre le ha encantado aprender más y más”. Desde que estuvo en las aulas de la Universidad de Celaya estudiando la Licenciatura en Nutrición, Brenda ha dado el esfuerzo extra en cada paso: en clases además de aprovechar lo que sus docentes le aportaron en cada materia, ella consultaba en libros de la Biblioteca de la Uni (que nos comenta que le parecen excelentes), aprendía por su cuenta en sitios web de referencia para la Nutrición (uno de ellos ESPEN, al que ahora ella acudirá a presentar avance de su investigación), se comprometía con el desarrollo de sus proyectos de clase, participaba en todos los cursos extra a los que tenía acceso, en pocas palabras: aprovechaba cada oportunidad para seguir aprendiendo y creciendo.
Por sus buenos resultados durante la carrera, Brenda pudo realizar su servicio social en el Hospital Materno de Celaya. Cuando inició, estaba muy interesada en la nutrición infantil, y después conforme avanzó en las actividades, se fue involucrando con la oncología de mujeres, como nos contó:
“En el servicio, cuando me fui al Hospital Materno, tenía la idea de que quería ser nutrióloga pediatra. Yo quería trabajar en la alimentación de niños, bebés… soy asesora de lactancia, todo eso como que me encantó. Y entonces, entré, tuve la oportunidad de ir a este hospital, donde yo pude probar esta área y explotarla muchísimo, porque, como asesora de lactancia, era todo lo que hacía en el hospital.
Y aparte, tuve la oportunidad de tratar a pacientes, a mujeres con cáncer. Entonces, ahí como que se me empezó a meter la espinita de la oncología, y empecé a ver el impacto tan inmediato que podía tener la nutrición en mujeres con cáncer, sobre todo en cáncer de mama o ginecológico, me empezó a llamar mucho la atención. Se me hizo muy impactante la respuesta que tenía en las pacientes. Porque muchas veces en la nutrición en niños no puedes ver un cambio tan abrupto, o luego no está en las manos del mismo niño, porque todo tiene que pasar por los papás. Y acá en la nutrición en cáncer, sobre todo en las mujeres, son mujeres que ya tienen total capacidad de decidir qué es lo que van a hacer ellas con su alimentación y con su vida. Entonces, el ver que a la siguiente semana llegan y te dicen ‘oiga, muchas gracias, no sabe qué impacto, cómo me he sentido muchísimo mejor, ya no me pegan tan mal las quimios, me recuperé muchísimo más rápido de mi cirugía, los médicos me dicen que guau, qué onda, que qué fue lo que pasó conmigo‘.
Después, cuando llegó el momento de finalizar su servicio social en el Hospital Materno de Celaya, fue cuando Brenda se involucró de manera más activa con la investigación y donde descubrió que le encanta investigar, lo que la ha llevado a donde se encuentra ahora, como nos contó en la entrevista:
“… a mí me pidieron que hiciera una tesina para liberar mi servicio: Entonces tomé la decisión de hacerla sobre mujeres con cáncer de ovario. Hice un retrospectivo, observacional solamente, para ver la prevalencia de sarcopenia en mujeres con cáncer de ovario. Me fue muy bien, logré conseguir el apoyo de la institución, el espacio, las máquinas, y tuve acceso a las pacientes. Sí fue largo el proceso, pero la verdad lo aprendí a disfrutar muchísimo. Ahí fue donde vi que las pacientes me decían ‘oiga doctora, la verdad explica bien padre, me gustaría que usted me dé consulta, he visto una mejoría desde que estoy con usted‘. Porque no solo iba y las medía y ya, no, también les daba más orientación y trataba de estar un poco más en la vida de las pacientes, no solamente deciles ‘ay, gracias por el dato, ya me voy‘ sino que trataba de impactar positivamente.
Terminé mi intervención, saqué los datos, logré hacer unas correlaciones con la información que tuve, saqué muy buena información: vi que las pacientes que tenían más riesgo de sarcopenia… Se me hizo muy padre, me gustó mucho el hecho de poder generar conocimiento, no solamente estar a la expectativa de ‘ay, salió tal artículo‘, no, sino yo también poder generar conocimiento. Se me hizo increíble”.
Una vez que Brenda se tituló de la Licenciatura, llegó el momento de tomar nuevas decisiones sobre el camino que quería seguir, para Brenda esta toma de decisiones fue consciente y orientada por los avances que ella misma había logrado, fortalecidas por las bases que ella misma había construido:
“Cuando terminé el servicio social mis papás me dicen ‘Bren, ahora, ¿qué es lo que tú quieres hacer?‘ Porque obviamente no me iba a quedar sin seguir estudiando, yo siempre he sido de querer estudiar, querer saber más y conocer más, de hecho, después de la licenciatura hice varios diplomados. Entonces, cuando salía recién del servicio dije ‘ok, quiero hacer la residencia en nutrición pediátrica en el hospital Federico Gómez‘. Pero ahí fue cuando reflexioné y dije ‘no, es que no estoy segura que nutrición pediátrica sea lo que yo quiero, mejor prefiero irme a una maestría en nutrición clínica, así voy a poder tener más visión de la nutrición, y entonces al final enfocarme en algo‘.
Para mí, un sueño era irme al Instituto Nacional de Cancerología y al Hospital Federico Gómez, porque son como las dos áreas en las que yo más me intereso dentro de la nutrición. Entonces, dije ‘pues me quiero ir a la maestría en nutrición clínica de la Anáhuac, en México, porque tengo la oportunidad de ir a rotar a todos estos hospitales que son institutos, y que son lo top de lo top en todo, y que tienes acceso a mucha población muy diversa, y una variedad de casos gigantesca‘.
Ya habiendo elegido estudiar una maestría en Nutrición Clínica en la Anáhuac México, Brenda continuó trabajando con compromiso, aprendiendo en todo momento y aprovechando cada oportunidad. Conoció compañeros que estudiaron su licenciatura en diversas universidades y se dio cuenta de que su nivel de conocimientos y competencias están a la par de los compañeros de las mejores universidades.
Durante sus estudios de la maestría, se presenta un nuevo paso en el que debe elegir hacia qué dirección encaminarse, y aquí Brenda retoma las bases que ha construido para continuar avanzando hacia sus metas:
“Empecé a hacer todo el proceso de la maestría hasta el punto en que te piden que escojas a un tutor para hacer tu tesis. Como yo ya tenía esta idea de mi tesina [realizada en el Hospital Materno durante la licenciatura], dije ‘bueno, ¿a quién quiero seleccionar para que sea mi tutor en la maestría?‘. Y pues en la Anáhuac te dan una lista gigantesca de todos los tutores que ellos tienen disponibles, de múltiples disciplinas, todos relacionados a la salud”.
Brenda revisó las listas, indagó acerca de las opciones que más le interesaban y selecciónó a la Dra. Denisse Castro Eguiluz, quien es parte del Sistema Nacional de Investigación (SNII) nivel I, y realiza investigación en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan).
Fue aceptada y desde entonces está trabajan en una de las líneas de investigación de la Dra. Castro en el Instituto de Nacional de Cancerología, reconocido como una de las instituciones líderes en investigación en México y América Latina. Además, su proyecto es interinstitucional porque su otro asesor de tesis es el Dr. Oscar Medina Contreras, quien es investigador SNII nivel II en el Hospital Felipe Gómez, hospital referente en investigación pediátrica en México y América Latina también.
En septiembre de este año 2026, Brenda presentará parte de esta investigación en el Berlin ESPEN Congress on Clinical Nutrition & Metabolism, congreso que ella como estudiante y profesionista consultaba como un referente. Ahora Brenda forma parte de las personas que presentan los resultados de su trabajo de investigación que será el referente para profesionistas de Nutrición a nivel internacional.
En todo este camino, Brenda siempre ha hecho lo que sabe hacer muy bien: aprovechar y aprender de cada oportunidad que ella misma ha buscado, con perseverancia y mucha pasión. Por lo que nos cuenta, vemos que ha disfrutado su camino y sabemos que tiene un futuro prometedor. Dejando así un ejemplo más de cómo con trabajo continuo, apertura a las oportunidades y avance permanente puedes seguir el camino que tú te traces.