Autor: Diego Zaragoza Guerrero
Durante Comunidays, evento organizado por estudiantes de sexto semestre de Comunicación y Medios Audiovisuales de la Universidad de Celaya, tuve la oportunidad de asistir a la conferencia de Luis Adrián Martínez Servién, fundador de Reflecto Films y docente en la Universidad de Celaya.
Escuchar su historia me hizo entender que detrás de una productora audiovisual hay mucho más que cámaras y grabaciones. Hay años de trabajo, organización y decisiones difíciles que pocas veces se ven desde afuera.
Durante una entrevista realizada al finalizar la conferencia, Adrián compartió algunos de los retos que enfrentó al construir su empresa. Aunque Reflecto Films comenzó en 2013, no fue sino hasta 2015 cuando el proyecto se formalizó. Sin embargo, registrar una empresa no fue el mayor desafío. Según explicó, lo más complicado fue generar una cartera de clientes y mantener un flujo constante de trabajo. En una industria tan competitiva, la confianza juega un papel fundamental. Por ello, gran parte del crecimiento de la productora ocurrió gracias a las recomendaciones de clientes satisfechos.
“Lo más difícil fue aclientarnos y ofrecer un servicio que las personas quisieran recomendar”, comentó.
Actualmente Reflecto Films trabaja en diversos proyectos audiovisuales, pero llegar a ese punto requirió años de esfuerzo y constancia. Adrián destacó que muchos estudiantes suelen enfocarse únicamente en la parte creativa del cine y la producción, cuando en realidad también existe un importante trabajo administrativo y empresarial detrás de cada proyecto.
Otro aspecto que llamó mi atención fue conocer cómo ha logrado equilibrar su trabajo como docente y empresario. Adrián explicó que al principio era más sencillo porque la productora todavía no tenía una carga de trabajo tan grande. Conforme llegaron más proyectos, fue necesario reorganizar completamente su agenda.
Actualmente procura concentrar sus clases al inicio o al final de la semana para dedicar más tiempo a las actividades de la productora. Esta organización le ha permitido desarrollarse profesionalmente en ambos ámbitos.
Curiosamente, confesó que comenzó a dar clases principalmente por razones económicas. En ese momento representaba una fuente de ingresos estable mientras impulsaba su empresa. Sin embargo, con el paso de los años descubrió una nueva pasión.
Hoy en día asegura que disfruta la enseñanza y valora la oportunidad de compartir experiencias con estudiantes interesados en la industria audiovisual.
Antes de concluir la entrevista, le pregunté cuál era el aprendizaje más importante que le había dejado tener su propia productora. Su respuesta fue clara: la perseverancia, los proyectos exitosos no se construyen de la noche a la mañana, además de los conocimientos técnicos requieren la paciencia y organización para continuar incluso cuando es complicado o cuando los resultados no son inmediatos.
También resaltó la importancia de invertir pensando en el futuro, especialmente en equipo y herramientas que permitan ofrecer un mejor servicio.
La trayectoria de Luis Adrián Martínez Servién y Reflecto Films es un ejemplo de cómo convertir una idea en una empresa consolidada y, al mismo tiempo, abrir la puerta para inspirar a nuevas generaciones de profesionales.