Autora: Ana Cuevas Romo 

Las empresas de cualquier tamaño y sector necesitan adaptarse en medio del ritmo acelerado de los cambios tecnológicos, económicos, logísticos, sociales y ambientales para sobrevivir y crecer. Por ello, muchas de ellas consideran la innovación como un aspecto clave. Pero no siempre obtienen los resultados prometidos ni cumplen las altas expectativas puestas en dichas innovaciones.  

Es aquí donde entra el concepto de sandbox “un espacio de pruebas controlado que permite experimentar con nuevas tecnologías, servicios o modelos de negocio en condiciones reales” (Madrid Emprende, 2025), o también “un ambiente controlado establecido para comprender las oportunidades y riesgos asociados con innovaciones específicas” (OCDE, 2025). 

En estos entornos de pruebas, las empresas pueden hacer pruebas piloto de los cambios, ajustes o innovaciones propuestas, en un entorno realista y controlado que permite estimar una medición de los resultados al mismo tiempo que reducir los riesgos. 

En el entorno actual de alta presión por adoptar nuevas tecnologías, modelos, sistemas, enfoques; tanto las grandes empresas transnacionales como las pymes, pueden obtener beneficios de poner a prueba las innovaciones que planean implementar posteriormente. Estas innovaciones pueden ser en el área tecnológica de la empresa, pero también pueden ser en otros departamentos de la empresa como ventas, logística, mantenimiento, gestión de personal, mercadotecnia, comunicación interna, etc. 

Para poner a prueba una innovación en un entorno de prueba o sandbox es necesario: 

  • Identificar y definir la problemática a resolver en la empresa. 
  • Investigar las alternativas de solución disponible, considerando no solo lo que ha funcionado en otros casos, sino principalmente la realidad de la propia empresa y la relevancia de esa propuesta de solución para la propia empresa. 
  • Analizar el costo beneficio de la implementación. 
  • Describir la innovación propuesta, las metas a lograr y los indicadores de desempeño que medirán dicho logro. 
  • Programar la duración de la prueba, así como definir el grupo de trabajo que se involucrará en la prueba. 
  • Llevar a cabo las pruebas, analizar los resultados, hacer ajustes. 
  • Obtener retroalimentación del grupo de trabajo, de colaboradores con mucha experiencia en el negocio y de un grupo de consumidores o usuarios. 
  • Generar los ajustes necesarios con base en los indicadores y la retroalimentación, que sea escalable a toda la empresa. 
  • Iterar el proceso de prueba piloto cuando sea necesario. 

¿Cuáles son las ventajas de trabajar primero en el sandbox y después en toda la empresa?  

  • Reducen los riesgos. Aportan seguridad, se pueden implementar cambios sin poner en riesgo la operación de la empresa, la seguridad de los datos o la imagen del producto, por ejemplo, ya que se hacen en un entorno real pero aislado y acotado. 
  • Propician una cultura de innovación informada en resultados. 
  • Agilizan los tiempos de desarrollo, experimentación, fallo y corrección con el trabajo en equipo.  
  • Proporcionan un espacio de mayor libertad creativa ya que no hay un riesgo grave para la empresa. 
  • Optimizan los recursos y reducen los costos. 

Si al haber jugado en el patio de arena se descubre que la innovación funciona, agrega valor y es segura, entonces ya está lista para ser implementada en toda la empresa. Y si, por el contrario, se descubre que no aporta los beneficios esperados, pues no pasa nada porque no hubo consecuencias en la empresa y se puede volver a poner a prueba una solución distinta en el arenero.