Paula y Omar: médicos hechos con conocimiento, vocación y corazón UNI.

Hay graduaciones que celebran el final de una carrera. Otras, en cambio, resumen una vida entera.

Paula Cabrera Chew y Omar Antonio Martínez Patiño no solamente concluyeron la Licenciatura en Médico Cirujano y Partero: ambos han recorrido más de doce años de formación dentro de la comunidad UNI. Llegaron cuando todavía eran niños, crecieron en sus aulas, descubrieron sus capacidades, enfrentaron retos, construyeron amistades y, con el paso del tiempo, hicieron de la Universidad de Celaya una segunda casa.

Hoy no solo egresan dos nuevos médicos. Hoy vemos partir a dos jóvenes que crecieron con nosotros y que llevan en su historia, en sus valores y en su vocación un profundo corazón UNI.

 

Paula: una trayectoria marcada por la gratitud

Para Paula Cabrera Chew, la Universidad de Celaya representa mucho más que el lugar donde obtuvo un título profesional. Desde la secundaria hasta la universidad, esta institución acompañó cada una de las etapas más importantes de su formación académica y personal.

Recuerda que su primer día en la universidad estuvo lleno de novedades: nuevas instalaciones, nuevas experiencias y un mundo por descubrir. Con el tiempo, aquel espacio desconocido se convirtió en un entorno familiar, lleno de aprendizajes y oportunidades.

Paula reconoce especialmente el apoyo que recibió durante su trayectoria, así como las posibilidades de acceder a becas, intercambios y experiencias que ampliaron su visión del mundo.

“Siento mucho agradecimiento hacia la Universidad por haberme dado la oportunidad de realizar aquí toda mi trayectoria académica. Después de tantos años, llega un punto en el que deja de ser solamente una institución y se convierte en una familia.”

Ahora, como egresada de Médico Cirujano y Partero, Paula desea continuar cerca de la comunidad que la vio crecer. Su historia nos recuerda que pertenecer a una universidad no depende únicamente del tiempo que se permanece en ella, sino de los vínculos, aprendizajes y recuerdos que se llevan para siempre.

 

Omar: el talento que abrió la puerta a una historia de vida

La historia de Omar Antonio Martínez Patiño en la Universidad de Celaya comenzó gracias a su talento deportivo. Desde sexto de primaria obtuvo una beca que le permitió integrarse a la institución y representar con orgullo sus colores como parte del equipo de basquetbol.

Aquella oportunidad fue mucho más que un reconocimiento a sus habilidades: se convirtió en el inicio de una trayectoria de más de doce años, marcada por la disciplina, el esfuerzo y un profundo sentido de pertenencia.

Su llegada no estuvo exenta de retos. Venía de una escuela distinta y adaptarse a un nuevo entorno fue difícil. Sin embargo, con largas horas de estudio y el acompañamiento de profesores que lo ayudaron a fortalecer su nivel de inglés, poco a poco logró salir adelante.

Más adelante, al ingresar a la carrera de Medicina, tuvo que dejar el equipo de basquetbol para concentrarse plenamente en su formación profesional. Aun así, el deporte permaneció como una parte esencial de su historia y como el punto de partida de un camino que hoy culmina con su graduación como Médico Cirujano y Partero.

Por ello, el día de su graduación se convirtió en el momento más memorable de toda su trayectoria.

“Hoy representa la culminación de todo el esfuerzo: el de mis papás, el de mi mamá y el de todas las personas que me han acompañado. Es un antes y un después en mi vida, porque a partir de ahora esto es a lo que voy a dedicarme siempre.”

Omar se prepara para presentar el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas, con el propósito de cursar una especialidad y ejercer una medicina cercana, actualizada y humana.

Su mayor aspiración es que el conocimiento no sea pasajero, sino una herramienta capaz de mejorar verdaderamente la calidad de vida de las personas.

Para él, la formación médica en la Universidad de Celaya se distingue por la calidad profesional, los valores, la investigación y el uso de nuevas tecnologías. Elementos que, asegura, se reflejan en cada egresado y en la manera en que pueden contribuir a su entorno.

“Ser Bullgod es algo que llevaré siempre conmigo. Portaré con orgullo el nombre de la Universidad de Celaya y trataré de ponerlo en alto en cada etapa de mi vida.”

Dos historias, una misma casa

Paula y Omar llegaron a la Universidad de Celaya cuando todavía estaban descubriendo quiénes querían ser. Hoy egresan como médicos, con una vocación clara, una profunda responsabilidad social y la determinación de servir a los demás.

Detrás de sus logros están también sus familias: madres, padres y personas cercanas que acompañaron cada desvelo, cada examen, cada dificultad y cada paso hacia la meta. Esta graduación también les pertenece.

Porque ningún gran sueño se construye en soledad.

La Universidad de Celaya tuvo el privilegio de verlos crecer, de acompañarlos en su formación y de ser testigo de la transformación de aquellos niños que un día llegaron por primera vez a sus aulas.

Hoy, esos niños se convierten en médicos.

Médicos preparados para aliviar, acompañar y cuidar. Médicos que entienden que detrás de cada paciente existe una historia. Médicos que llevan consigo años de aprendizaje, valores y experiencias.